Dando señales de vida


Hace 12 días y 12 horas aterrizaba en el aeropuerto de Keflavik, tres horas más tarde de lo previsto debido a las malas condiciones climáticas (de Barcelona, no de Islandia, que me despidió con una gran tormenta).

La llegada a Reykjavík fue tan accidentada cómo el inicio del viaje. Cómo no tenía donde dormir hasta el domingo, conseguí contactar con unos españoles que habían reservado unos cuartos en una casa a las afueras. Hasta aquí todo bien. El problema viene cuando tu móvil no funciona en Islandia y no tienes monedas para llamar y avisar de que llegarás tarde.

Compré una tarjeta de pre-pago, pero nada, como no tenía (ni a día de hoy tengo)  un móvil libre,  pues no funciona. Cojo el último fly-bus, y llego a RKV pasadas las 4 de la mañana. Por suerte tengo anotada la dirección de la casa y puedo llegar sin mayores problemas. Me abre la señora, que se despierta al oírme tocar la puerta. Los demás chicos están dormidos. Dejo las cosas en el cuarto. Fuera es completamente de día y en la casa no se oye ni una mosca. Son las 5 de la mañana (7 hora española) pero no puedo dormirme, así que me pongo a hacer unas cuantas fotos.

El sábado pudimos comprobar que es cierto todo lo que se dice sobre la noche islandesa

a) La gente empieza a salir a las 12-1.

b) Van todos muy mal.

c) En la calle principal, Laugavegur, hay más tráfico que en Madrid a hora punta. Se ve que no han llegado hasta aquí arriba los controles de alcholemia..

d) Poco le falta al lanzamiento de cubata para ser deporte nacional.

e) Es normal que una tía te empuje si quiere pasar por donde estás tú.

f) El alcohol es terriblemente caro (aunque la diferencia entre una cerveza y un cubata no es tan grande).

g) Hasta las 6 hay fiesta. Más tarde aun no lo hemos comprobado.

El domingo entramos en la boarding school, una especie de escuela-granja enmedio de la nada, a 40Km de Reykjavik. Intentamos idear un plan para escaparnos, pero no nos querían cancelar la reserva, así que al final nos tuvimos que quedar. Aunque eso sí, para los findes de Agosto y algún que otro día contamos con pisos francos en Höfdi, la única guesthouse (residencia de estudiantes) que está abierta en agosto para los universitarios. Las demás están llenas de turistas. Pero bueno, a partir de día 1 de Septiembre ya podremos entrar en la residencia.

La comida será una de las cosas que más eche de menos. Seguro. En el supermercado todo es carísimo. Un 50% o 100% más caro, dicho a ojo. A ver si hago una comparación un día de estos con la lista de la compra aquí y en España. Se nota que todo es importado. El mercadona islandés es el bonus. En la universidad tampoco es barato, aunque eso sí, está para chuparse los dedos.

El alcohol y tabaco están por las nubes. Para comprar alcohol sólo es posible en Vinbudin, una tienda que está regulada por el estado con unos precios más propios de caviar. Una de las bebidas típicas es el Brennivin, que significa “muerte negra” y suele tomarse a chupitos. Una manera económica de emborracharse.

A día de hoy aun no he ido a ninguna clase en la universidad, tan solo a una de “Icelandic for begginers”, así que tampoco puedo opinar mucho. Aunque por la charla que nos dieron el primer día (vino el rector y todo!), aquí no regalan nada, aparte de un poco de bollería el día de bienvenida.

Aun estoy cuadrando asignaturas. De momento tengo dos seguras. Una es Islandés y la otra también la haré en Islandés. Así que entre la idea que tengo yo de administración de empresas y de islandés, estará entretenido hacer “Corporate Finance”… Los libros (que te obligan a comprar, aunque hay bastante cultura de libros de segunda mano) están en inglés, pero el profesor dará la clase en Islandés y me ha pedido que vaya. Vaya guasa! El otro día me enteré que había una italiana que también la hacía. Menos val..  Y bueno, a ver si acabo de cuadrar por fin la propuesta y me olvido de una vez.

A parte de todo esto ahora ando estudiando para un examen de recuperación que tengo día 6, así que no tengo tiempo para nadaaaaa. Las instalaciones de la universidad son una pasada. Aun están dando los últimos retoques, pero ya le dedicaré un post especial para enseñarla.

Y las asociaciones de estudiantes de aquí montan muchas actividades. La semana pasada fuimos a hacer un hiking. Un paseo pensé yo. Al final, en menos de 3h subir al monte Esja (900m), pero que tenía unas pendientes que madre mía… Bastante gente se quedó a medio camino. La bajada sirvió para que una vez abajo, uno tuviera las rodillas bien cargadas.

El viernes pasado nos fuimos de camping. Tuborg, una marca de cervezas de aquí, organizaba una fiesta, donde se podía beber toda la cerveza que quisieras e hincharte a perritos calientes. Todo eso, incluido transporte y tienda de campaña, 9euros. Un chollo!. Y había un campo de fútbol y todo.. así que montamos un pequeño partido y me pude quitar un poco el mono que tenía.

Este sábado fue Menningarnótt, que vendría a ser la noche de la cultura de Reykjavík. Durante el día cortaron la calle principal y estaba el centro  lleno de grupos tocando en los jardines y parques, y mucha, mucha, mucha gente por la calle. Por la noche la fiesta estuvo a la altura. Fuimos a un par de sitios. En Islandia la gente se arregla mucho para salir, pero en los pubs no te dicen nada, vayas como vayas. O al menos no nos lo han dicho hasta ahora.

Mmm… y creo que no me dejo nada. Este fin de semana vamos a Vestmannaeyjar, una isla al sur de Islandia y dónde en 1973 erupcionó un volcán.

Ah, y el tiempo, de momento, increíble. Me estoy planteando cogerme una bici de segunda mano y todo! :) Que por lo que me han dicho en invierno es más fiable que ir andando por la nieve. Aquí van algunas fotos más, y aquí otras de Menningarnótt.

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4 comentarios

Archivado bajo erasmus, islandia

4 Respuestas a “Dando señales de vida

  1. Sobre lo del móvil yo iría mandándolo a España por correo para que te lo liberaran y te lo volvieran a enviar. Si te dicen algo en la aduana islandesa a la vuelta le dices que es viejo que no es nuevo para que no te hagan pagar. Un móvil libre en Islandia costaba bastante (mira en Kringlan) También puedes probar a liberarlo tu por IMEI. Si ya has cumplido la permanencia solicita a tu compañía que te lo libere que no debe de poner problemas aunque te volverán locos los teleoperadores hasta que lo hagan.

  2. Pues al final he acabado comprando uno libre. Por hacerte socio de ESN, te regalan una tarjeta con un número de Nova y 1000kr, pero lo bueno es que todas las llamadas y sms a números Nova son gratis.

    En la tienda de Nova el más barato vale 12,000kr. Cada mes te añaden 1000kr de saldo, durante un año, así que al final te acaba saliendo ‘gratis’.

    Pero como en principio no tengo pensado gastar nada, pues lo descarté y cogí uno libre de la tienda de Vodafone por 5000kr, sin tarjeta.

  3. Ya he visto que hay una nueva telefonera llamando Nova. No la conocía.

  4. Eso de irse al extranjero con un móvil sin liberar, es un rollo. Menos mal que yo ya tenía el mío libre (aquí uso symio y pepephone) y allí es llegar y comprarte una tarjeta prepago y vas tirando bastante bien.

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